El centro cultural Alcazaba ha acogido el II Encuentro de Centros de Mayores de Mérida, una jornada que ha servido como acto de clausura del Mes de la Mujer en la ciudad y que ha reunido a decenas de participantes en torno a la convivencia, el intercambio de experiencias y la reivindicación de la igualdad.
La iniciativa, organizada por el Ayuntamiento de Mérida a través de la Delegación de Mayores, pone el broche final a la programación desarrollada durante marzo con motivo del Día Internacional de las Mujeres. El acto ha contado con la presencia del alcalde, Antonio Rodríguez Osuna, la delegada de Igualdad, Ana Aragoneses, y la delegada de Mayores, Catalina Alarcón.
El encuentro ha combinado actividades culturales y participativas con momentos de reflexión; entre ellas, la proyección de historias de vida, actuaciones musicales, lecturas reivindicativas y dinámicas de convivencia entre los distintos centros de mayores.
Uno de los momentos centrales ha sido la lectura de un manifiesto elaborado por las propias participantes, en el que se ha puesto en valor el papel de las mujeres mayores en la conquista de derechos y avances sociales. Cuatro mujeres han dado voz a un texto que reivindica su trayectoria vital y su contribución histórica a la sociedad.
Según ha destacado Catalina Alarcón, este tipo de iniciativas permiten “favorecer la convivencia y el intercambio de experiencias entre los distintos centros”, además de ofrecer un espacio donde las personas mayores pueden compartir y visibilizar el trabajo que desarrollan durante todo el año.
El manifiesto ha subrayado el papel de las mujeres mayores como protagonistas de una generación que creció en contextos de desigualdad, pero que contribuyó decisivamente a abrir camino hacia una sociedad más justa. En él se reivindica la igualdad real en todas las etapas de la vida, el reconocimiento del trabajo de cuidados y la necesidad de garantizar una vejez digna, activa y participativa. También se pone el acento en la importancia de escuchar la voz de las mujeres mayores en la toma de decisiones.
En este sentido, Ana Aragoneses ha incidido en que estas mujeres son “referentes para las generaciones más jóvenes” y ha destacado su papel como pioneras en la lucha por la igualdad de oportunidades.
Este encuentro no solo ha servido como cierre simbólico del Mes de la Mujer, sino también como una muestra del modelo de ciudad que Mérida quiere seguir construyendo. Una ciudad, según se ha puesto de manifiesto durante la jornada, que reconoce el valor de sus mayores y entiende que una sociedad que escucha, cuida y respeta a las mujeres mayores es, en esencia, una sociedad más justa y cohesionada.


