AsociacionesLa marea amarilla de ADMO conquista la Warner en el VII Respiro Familiar de Verano
Foto: Cedida

La Asociación para la Donación de Médula Ósea de Extremadura (ADMO) ha reunido a 77 extremeños, entre ellos 23 pacientes infantiles y adolescentes con enfermedades oncohematológicas y 49 familiares de una veintena de familias, en el VII Respiro Familiar de Verano, una cita de ocio terapéutico celebrada en Madrid que volvió a combinar convivencia, apoyo emocional y descanso fuera del hospital.

La iniciativa llevó a los participantes al Parque Warner Madrid, donde cambiaron por unas horas las consultas, los tratamientos y los ingresos hospitalarios por montañas rusas, espectáculos, juegos y momentos compartidos entre familias que conviven con la enfermedad. ADMO enmarca este programa como uno de los pilares de su atención integral, porque facilita el apoyo mutuo, el intercambio de experiencias y una red de acompañamiento que permanece más allá del viaje.

Un autobús y varios vehículos particulares partieron desde distintos puntos de Extremadura rumbo a la capital cargados de ilusión y ganas de vivir una experiencia diferente. Las familias participaron en un encuentro en el que los nuevos asistentes conocieron la trayectoria de la asociación, que lleva casi tres décadas vinculada a la promoción de la donación de médula ósea en la región.

La marea amarilla de ADMO conquista la Warner en el VII Respiro Familiar de Verano

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Después de esa primera toma de contacto, los más pequeños disfrutaron de una actividad en Micropolix, donde pudieron convertirse por unas horas en veterinarios, periodistas, sanitarios, científicos o bomberos. La experiencia reforzó el objetivo del programa: ofrecer a los niños y adolescentes espacios de juego y convivencia en los que, pese a la enfermedad, puedan seguir soñando y proyectando futuro.

Este tipo de encuentros no es solo una escapada de verano, sino una herramienta para fortalecer el bienestar emocional de pacientes y familiares.

La edición de este año contó con el apoyo de la Vicepresidencia y Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta de Extremadura, y con la colaboración de Fundación Caja Badajoz y la Diputación de Badajoz. Con el regreso a Extremadura tras un fin de semana inolvidable los participantes se llevaron la sensación de que hay recuerdos capaces de acompañar también en los momentos difíciles y de que la solidaridad puede cambiar vidas.