AsociacionesEl Consejo de Ministros declara el braille patrimonio cultural inmaterial en España
Detalle de una mano utilizando una línea braille. Foto: Cedida

El Consejo de Ministros ha aprobado la declaración del uso del sistema de lectoescritura braille en las lenguas españolas como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, a propuesta del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y del ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy.

Con esta decisión el Ejecutivo reconoce oficialmente el valor cultural, educativo y social del braille, una herramienta esencial para la autonomía de las personas ciegas y con discapacidad visual. El Real decreto subraya que su preservación, promoción y transmisión son fundamentales para garantizar la igualdad de oportunidades y la participación plena en la vida social, académica y laboral. El Gobierno también enmarca esta medida en la necesidad de proteger un sistema de lectura y escritura que sigue siendo insustituible, pese al avance de las nuevas tecnologías.

Además, la declaración pone en primer plano a todos los agentes que han contribuido a mantener vivo el braille a lo largo del tiempo: usuarios, familias, docentes, especialistas, entidades sociales e instituciones. El Ejecutivo quiere reforzar su presencia en ámbitos como la educación, la cultura, el etiquetado accesible, la señalización y el acceso a dispositivos y contenidos digitales adaptados.

Este sistema, creado por Louis Braille en 1825, cumple dos siglos como sistema táctil de lectura y escritura y mantiene plena vigencia por su utilidad para leer, escribir, estudiar, trabajar y acceder a la información con autonomía. Su reconocimiento en España también se interpreta como un paso que puede fortalecer su proyección internacional.

A raíz de esta decisión, la ONCE aprueba el respaldo institucional de primer nivel que obtiene un sistema que ha sido clave para la inclusión de las personas ciegas y que les permite acceder a la educación, al empleo, a la cultura y a la vida cotidiana en condiciones de igualdad. También destaca que el braille es una seña de identidad para el colectivo y subraya su importancia como garantía de privacidad, autonomía y participación social.

En este sentido, la organización cuenta con un Servicio Bibliográfico que se encarga de adaptar en braille, en relieve y en audio, todos los textos que necesitan las personas afiliadas, independientemente de la finalidad de su uso, aunque se priorizan las solicitudes encaminadas a favorecer la inclusión educativa o laboral.

Además de los libros, es imprescindible adaptar apuntes para estudiantes, exámenes, pruebas de valoración, artículos, etc., así como otros elementos como planos, mapas, juegos de mesa, etc.

El Servicio Bibliográfico de la ONCE también edita y adapta mensualmente publicaciones propias, que tienen como objetivo acercar, a distintos grupos de edad, temas de diversas materias y pasatiempos a los que, de otra manera, no podrían acceder.