La Confederación Estatal de Personas Sordas reclama que los derechos reconocidos legalmente a las personas sordas puedan ejercerse de forma efectiva en la vida cotidiana. Con motivo de la Semana Internacional de las Personas Sordas, que se celebra hasta el 27 de septiembre, la entidad denuncia que continúa existiendo una importante distancia entre lo que establecen las normas y la realidad a la que se enfrenta el colectivo.
La campaña de este año, impulsada internacionalmente por la Federación Mundial de Personas Sordas, se desarrolla bajo el lema ‘Reivindicando los derechos humanos de las personas sordas’. En su manifiesto, la Confederación sostiene que los avances logrados tras décadas de organización, activismo e incidencia política no pueden quedarse en declaraciones, sino que deben traducirse en recursos, servicios y garantías concretas.
“La brecha entre el reconocimiento legal de los derechos de las personas sordas y su cumplimiento efectivo en la vida diaria no puede normalizarse”, se señala, considerando que no se trata de situaciones aisladas, sino de una desigualdad que sigue presente en distintos ámbitos y que se refleja en una accesibilidad que, en demasiadas ocasiones, “llega tarde, llega mal o no llega”.
La entidad recuerda que detrás de cada barrera hay niños que necesitan crecer sin privación lingüística, jóvenes que reclaman oportunidades reales y adultos que aspiran a vivir con autonomía, respeto y dignidad. En este sentido, se reivindica que las personas sordas no sean consideradas un problema que gestionar, sino una minoría lingüística y cultural que forma parte de la diversidad social.
La Confederación Estatal de Personas Sordas también subraya que la comunidad sorda no es homogénea. Sus integrantes tienen trayectorias vitales, necesidades y preferencias comunicativas diferentes. Por ello, se reclama que las políticas públicas, los servicios y los recursos de accesibilidad tengan en cuenta esa diversidad y permitan la participación plena de todas las personas sordas, con independencia de su forma de comunicación o de sus circunstancias personales.
Entre sus demandas se encuentran el cumplimiento efectivo de la Ley 27/2007 y de su Reglamento; una educación inclusiva, plurilingüe y de calidad; una atención temprana que facilite el acceso de la infancia sorda a una lengua plena; una atención sanitaria sin barreras de comunicación; servicios de interpretación y videointerpretación en lengua de signos; empleo sin discriminación; información accesible y participación en las políticas que afectan al colectivo.
La Ley 27/2007 reconoce las lenguas de signos españolas y regula los medios de apoyo a la comunicación oral para las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. La norma contempla tanto las lenguas de signos como recursos como la labiolectura, las prótesis auditivas, el subtitulado y otras ayudas técnicas, de acuerdo con la opción comunicativa de cada persona.
La Semana Internacional coincide además con el vigésimo aniversario de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La Confederación Estatal de Personas Sordas recuerda, en este contexto, que las lenguas de signos son lenguas plenas y que su reconocimiento, protección y promoción resultan indispensables para que las personas sordas puedan ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
“Veinte años después, no basta con reconocerlas: hay que garantizarlas, protegerlas y promoverlas”, se afirma, para reclamar a las administraciones el cumplimiento de la legislación y a los gobiernos que incorporen de manera efectiva las necesidades de las personas sordas en sus decisiones.
El Día Internacional de las Lenguas de Signos se conmemora cada 23 de septiembre. Naciones Unidas proclamó esta fecha en 2017 para llamar la atención sobre la importancia de estas lenguas en la plena realización de los derechos humanos de las personas sordas. La elección del día coincide con la creación de la Federación Mundial de Personas Sordas, fundada el 23 de septiembre de 1951.
Con motivo de esta jornada, edificios emblemáticos de distintos países participan en el reto ‘Blue light for sign’ e iluminan de azul sus fachadas como muestra de reconocimiento a las lenguas de signos y a la diversidad lingüística y cultural.
El sábado 26 de septiembre se celebrará en España el Día Internacional de las Personas Sordas. La jornada combinará la reivindicación de derechos con la celebración de la lengua de signos, la diversidad, la unidad asociativa y la cultura de la comunidad sorda. Las federaciones y asociaciones integradas en la red de la Confederación Estatal de Personas Sordas, formada por 17 federaciones y más de 100 asociaciones provinciales y locales, han previsto concentraciones y distintas actividades en todo el país.
La Confederación Estatal de Personas Sordas es una organización sin ánimo de lucro fundada en 1936 para defender los intereses de las personas sordas y con discapacidad auditiva y de sus familias. A través de sus federaciones desarrolla programas de atención y prestación de servicios, además de impulsar medidas destinadas a eliminar las barreras que dificultan el ejercicio de los derechos. Su atención se dirige a cualquier persona que necesite apoyo relacionado con la sordera, forme parte o no del movimiento asociativo.


