DeporteEl programa 'Ajedrez sin barreras' retoma su actividad tras el parón estival
Foto: Cedida

El programa terapéutico ‘Ajedrez sin barreras’, desarrollado por el Club Ajedrez Ajoblanco con el patrocinio de Fundación Jóvenes y Deporte de la Junta de Extremadura, ha reanudado su actividad después de los meses de verano. La iniciativa se dirige a personas con distintas capacidades y utiliza el ajedrez como herramienta para favorecer el desarrollo cognitivo, la autonomía y las relaciones sociales.

Para el Club Ajedrez Ajoblanco mantener la continuidad del programa resulta fundamental porque los beneficios que aporta el ajedrez son dobles; por una parte, la práctica del juego estimula capacidades cerebrales que no se han desarrollado plenamente o que pueden haberse visto afectadas; por otra, ofrece a los participantes la posibilidad de competir y compartir partidas con personas sin discapacidad, una experiencia que contribuye a reforzar su autoestima y su integración social.

En el programa participan usuarios de distintas asociaciones, entre ellos personas con inteligencia límite, autismo o síndrome de Asperger, así como personas con discapacidades sensoriales, incluidas aquellas con discapacidad auditiva. También se trabaja con usuarios que necesitan apoyo desde la terapia ocupacional para adquirir habilidades que les permitan desenvolverse de forma más autónoma en las actividades de la vida diaria.

El ajedrez exige pensar antes de actuar. Para resolver un dilema sobre el tablero es necesario analizar la situación y verbalizar internamente las posibles respuestas. Ese proceso ayuda a ordenar el pensamiento lógico y puede favorecer la construcción de discursos más coherentes.

Durante los próximos meses está previsto organizar de nuevo actividades especiales en las diversas asociaciones participantes. Estos encuentros permitirán seguir trabajando la memoria, la atención, la planificación y el control de las emociones, al tiempo que proporcionan un espacio de relación y participación en el tiempo libre.

El aprendizaje de las reglas, la explicación de estrategias a los compañeros y el uso del vocabulario específico del ajedrez también refuerzan la comprensión verbal. Además, ayudan a mejorar la capacidad comunicativa y la expresión asertiva de los usuarios.

En este contexto los usuarios de Fundación Magdalena Moriche y Aexpainba vuelven a participar en estas actividades, como punto de encuentro que facilita la relación con antiguos compañeros y con nuevas personas. A algunos usuarios incluso se les hizo largo el verano ante la ausencia de las sesiones.

El programa 'Ajedrez sin barreras' retoma su actividad tras el parón estival

Actividades con usuarios de Fundación Magdalena Moriche y Aexpainba. Foto: Cedida

Los participantes explican que la actividad les ayuda a desarrollar el pensamiento, tranquilizarse y diseñar estrategias. También valoran el ambiente de las clases, que consideran relajado y entretenido. La derrota queda en un segundo plano, dado que lo importante es compartir el tiempo y disfrutar de la partida. Entre los valores que más aprecian se encuentran la concentración, la paciencia, la reflexión y la capacidad para tomar decisiones.

Los responsables del Club Ajedrez Ajoblanco destacan que el trabajo constante con las posiciones y los movimientos sobre el tablero contribuye a interiorizar conceptos espaciales que después pueden trasladarse a situaciones cotidianas. La orientación, la planificación de recorridos y la comprensión de las relaciones entre los objetos son algunos ejemplos de aprendizajes que pueden reforzarse mediante la práctica.

‘Ajedrez sin barreras’ se puso en marcha en 2009 y, en ediciones anteriores, ha desarrollado sesiones en centros y asociaciones de distintos puntos de la provincia de Badajoz, entre ellos Aexpainba o Aspesoba, además de entidades vinculadas a la salud mental y al autismo. El proyecto se enmarca en una trayectoria de programas de ajedrez inclusivo que buscan acercar este deporte a personas con discapacidad y favorecer su participación en actividades compartidas.

Con el respaldo de Fundación Jóvenes y Deporte el Club Ajedrez Ajoblanco continúa utilizando el tablero como un espacio de aprendizaje, convivencia y superación. Más allá del resultado de cada partida, la iniciativa promueve el ocio inclusivo, fortalece las habilidades sociales y ofrece a sus participantes nuevas herramientas para avanzar hacia una mayor autonomía.