La reforma del Código Técnico de la Edificación propiciará que se dé por primera vez cobertura específica a los aseos para personas con ostomía, una medida que responde a una reivindicación sostenida del movimiento de la discapacidad y que empieza a traducirse en requisitos técnicos concretos.
El cambio se integra en la revisión del Documento Básico de Seguridad de Utilización y Accesibilidad, y fija tanto la dotación mínima como el equipamiento que deberán tener estos espacios. Así, se prevé que, cuando sean legalmente exigibles aseos de uso público, exista al menos una cabina para personas con ostomía. En los edificios y establecimientos de uso sanitario, esa obligación se aplicará a partir de 500 metros cuadrados de superficie útil y también a partir de 20 inodoros de uso público; en el resto de usos, bastará con alcanzar esos 20 inodoros.
La cabina deberá contar con un inodoro y una encimera pensados para facilitar la higiene y el cambio de la bolsa de ostomía, además de una ducha higiénica con manguera flexible y extensible, un grifo monomando lateral, espejo, perchas específicas e iluminación de refuerzo de al menos 200 lux, sin sombras que dificulten las tareas de aseo. El equipamiento podrá integrarse en una cabina individual, en un aseo accesible o en una cabina accesible multifuncional, y podrá compartirse por ambos sexos.
Esta reforma continúa una línea de trabajo que ya venía de años atrás: en 2023 el entonces Ministerio de Transportes anunció que incorporaría estos aseos al Código Técnico de la Edificación para hacerlos obligatorios en edificios públicos de nueva construcción o rehabilitados. Después, en octubre de 2024, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana abrió la tramitación administrativa previa para regularlos normativamente, dentro de la actualización del Código.
En paralelo, diversas entidades del sector han insistido en la necesidad de extender esta adaptación. Por ejemplo, la Federación de Asociaciones de Personas Ostomizadas de España (Fapoe) ha reclamado más aseos específicos y ha defendido que la red actual es insuficiente, mientras que documentos técnicos elaborados por el Cermi y apoyados por entidades como la Otaex y la Junta de Extremadura han ido perfilando criterios de diseño y equipamiento para estos espacios.
En este contexto, el pasado mes de marzo la Diputación de Badajoz puso en servicio dos baños específicamente adaptados para personas con ostomía en la planta baja del Hospital-Centro Vivo, uno para hombres y otro para mujeres, convirtiendo este espacio cultural en el primer edificio público de la región, fuera del ámbito sanitario o asistencial, que ofrece este recurso especializado.


