Sexo, placer y discapacidad grave: ¿basta con que esté bien?
Sexo, placer y discapacidad grave: ¿basta con que esté bien? Mis manos y las de mi esposa han levantado a nuestro hijo miles de veces. Lo hemos lavado, vestido, alimentado y acostado. Hemos aprendido a colocarlo sin hacerle daño, a reconocer en su cara el cansancio, a percibir cuándo una postura le incomoda, cuándo necesita…

