La consejera de Educación y Formación Profesional, Sandra Valencia, ha anunciado que a partir del próximo curso Extremadura contará con una Unidad de Altas Capacidades integrada por 10 orientadores, cinco en la provincia de Cáceres y cinco en la de Badajoz.
La Unidad de Altas Capacidades nace como un equipo específico de orientación para dar soporte técnico y metodológico a los centros y a los servicios de orientación educativa, con el fin de unificar criterios de detección temprana, evaluación e intervención con alumnado con altas capacidades intelectuales. Su trabajo se centrará en asesorar en estrategias de enriquecimiento curricular, flexibilización de etapas y agrupamientos flexibles, así como en acompañar a las familias y al profesorado para que las respuestas educativas sean coherentes en toda la comunidad.
Además, ha anunciado la apertura de nuevas aulas TEA, llegando a 43 frente a las 27 que había en 2023. Las aulas TEA son espacios de escolarización combinada pensados para alumnado con trastorno del espectro autista que permite compatibilizar la presencia en el aula ordinaria con apoyos intensivos en un entorno estructurado y predecible. Suelen contar con ratios reducidas, personal especializado y adaptaciones en la organización del espacio, los tiempos y la comunicación, con el objetivo de favorecer la participación, la autonomía y el bienestar emocional mientras se avanza hacia una inclusión plena en el grupo de referencia.
Por otro lado, se ampliarán las aulas abiertas, llegando a 12. Las aulas abiertas son recursos de apoyo a la inclusión destinados a alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo que, en un momento determinado, requiere una atención más individualizada y un entorno con menores estímulos para regular su aprendizaje y su conducta. Funcionan como aulas de apoyo temporal dentro del centro, donde se trabajan objetivos académicos, habilidades sociales y estrategias de autorregulación, con la meta de que el alumno pueda reincorporarse progresivamente al aula ordinaria con los apoyos necesarios.
Finalmente, ha adelantado la zonificación del Programa de Bienestar Emocional y Protección del alumnado, contando con siete orientadores: tres en la provincia de Cáceres y cuatro en la provincia de Badajoz. El objetivo es organizar la atención en áreas territoriales para que cada zona cuente con orientadores de referencia que coordinen la prevención, la detección precoz de problemas de salud mental y la intervención en situaciones de vulnerabilidad o riesgo. Este modelo pretende evitar la fragmentación de respuestas, garantizar que todos los centros tengan acceso a los mismos recursos y crear circuitos claros de actuación con los servicios sociales y sanitarios, de modo que la protección y el cuidado emocional del alumnado sean parte estructural de la vida escolar.
Sandra Valencia ha adelantado estos cambios educativos en su visita a las instalaciones en Badajoz de Aexpainba y Fundación Magdalena Moriche, entidades que trabajan con personas con inteligencia límite.


