La Confederación Estatal de Personas sordas ha presentado un protocolo de actuación ante situaciones de odio contra personas sordas, la primera herramienta de este tipo en España que asegura respuestas institucionales unificadas, accesibles y alineadas con derechos lingüísticos, culturales y humanos de las personas con discapacidad auditiva.
El texto ha sido preparado por técnicos del Área Jurídica de la Confederación, y revisado por la Unidad de Derechos Humanos e Igualdad de la Guardia Civil; detalla pasos para identificar incidentes, registrar denuncias, apoyar a víctimas y prevenir revictimizaciones. En este sentido, el presidente de la Confederación, Roberto Suárez ha remarcado la urgencia de detectar, prevenir y responder a agresiones y discriminaciones motivadas por la sordera o el empleo de la lengua de signos.
Por su parte, la asesora jurídica Patricia Mora ha aclarado que el protocolo crea un esquema compartido para asociaciones y entidades involucradas, como policías, técnicos de los servicios sociales y personal sanitario, con el fin de que ninguna persona sorda quede desatendida tras un ataque de este tipo.
Este documento fortalece el acceso a lengua de signos como idioma materno de las personas sordas, y demanda intérpretes en cada etapa policial y judicial, desde la denuncia hasta la resolución final. Además, Patricia Mora ha recordado que estas situaciones no solo por la discapacidad, sino también por la existencia de barreras lingüísticas o culturales, como el hecho de rechazar las medidas de accesibilidad o menospreciar la lengua de signos, lo que viola la dignidad e igualdad de las personas con discapacidad auditiva.
Dado que la infradenuncia sigue siendo uno de los grandes retos en la lucha contra las situaciones de odio, uno de los objetivos de este protocolo es generar confianza y empoderar a las personas sordas para que denuncien. Por ello, también incluye medidas de prevención como la formación en accesibilidad y lengua de signos de los profesionales de los cuerpos y fuerzas de seguridad, la justicia y los servicios públicos. También propone campañas de sensibilización, especialmente en el ámbito educativo, para prevenir el acoso y la discriminación desde edades tempranas.
La Confederación Estatal de Personas Sordas, fundada en 1936 sin ánimo de lucro, agrupa 18 federaciones y más de 100 asociaciones locales para defender derechos de personas sordas o con discapacidad auditiva, estén o no afiliadas a alguna de las entidades de referencia.


