AsociacionesLa Confederación Estatal de Personas Sordas celebra 90 años de historia bajo el lema 'Lo que somos cambia el mundo'
Foto: Cedida

Más de 2.500 personas sordas llegadas de distintos puntos de España han participado en un acto público para conmemorar el nonagésimo aniversario de la Confederación Estatal de Personas Sordas, una celebración plena de emoción, memoria compartida y reivindicación de derechos.

El lema ‘Lo que somos cambia el mundo’ se ha convertido en emblema de una cita con la que la entidad ha querido recordar su trayectoria, reconocer la fuerza de su movimiento asociativo y proyectarse hacia los retos del futuro.

En el acto institucional participaron el presidente de la confederación, Roberto Suárez; el presidente del Cermi, Luis Cayo Pérez; el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda; y el director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Gobierno de España, Jesús Martín.

En su intervención Roberto Suárez presentó este aniversario como una ocasión para reconocer el camino recorrido, aunque también advirtió de que ningún avance está blindado para siempre. También defendió que estos 90 años representan la historia de una comunidad que no ha dejado de organizarse, reclamar derechos y demostrar que la lengua de signos no solo sirve para comunicarse, sino que también conforma identidad, cultura y ciudadanía. Finalmente, remarcó que los derechos de las personas sordas son conquistas colectivas levantadas por muchas generaciones y alertó de que pueden perderse si no se protegen día a día.

A esa celebración se sumaron igualmente el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, mediante un vídeo en el que puso el acento en el compromiso institucional con la protección de los derechos lingüísticos y comunicativos de este colectivo; y la reina Doña Letizia, con un mensaje en el que subrayó el carácter pionero de la CNSE y su aportación decisiva para dignificar la vida de las personas sordas y afianzar una sociedad en la que la diversidad sea una fortaleza.

La conmemoración tuvo además un marcado tono cultural y comunitario, con protagonismo para la lengua de signos, el arte visual, la memoria histórica, el humor, la música signada y la presencia de distintas generaciones, en una muestra de todo lo construido por la comunidad sorda a lo largo de estas nueve décadas.

Coincidiendo en el tiempo con el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas, se quiso recordar con el lema ‘Lenguas de signos por mil razones’ que estas lenguas hacen posible aprender, trabajar, participar, acceder a la cultura, informarse, relacionarse y vivir con dignidad.

Además, se insistió en que el reconocimiento legal de la lengua de signos española y de la lengua de signos catalana debe traducirse en medidas concretas y suficientes en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Educación, sanidad, justicia, empleo, servicios sociales, cultura, medios de comunicación, emergencias y atención ciudadana siguen siendo espacios en los que muchas personas sordas tropiezan con barreras que limitan su igualdad efectiva, según defendió la organización. En esa línea, se reclamaron políticas públicas estables, dotadas de recursos y sostenidas en el tiempo, para que la igualdad no dependa del territorio ni de decisiones puntuales de cada administración.

Este aniversario también llega acompañado de otros elementos que refuerzan su dimensión simbólica. La ONCE dedicó su cupón al aniversario, lo cual amplificó la visibilidad pública de la efeméride en toda España. Además, la propia confederación ha tratado esta celebración como un ejercicio de memoria y continuidad para una organización fundada en 1936, hoy integrada por 18 federaciones y más de 100 asociaciones provinciales y locales.

La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), la entidad estatal más antigua del ámbito de la discapacidad en España, nació para defender los intereses de las personas sordas y con discapacidad auditiva, así como los de sus familias, y mantiene esa misión noventa años después. Ese fue, de hecho, el mensaje de cierre de Roberto Suárez: la organización sigue aquí para defender su lengua, su cultura y sus derechos con la misma determinación con la que empezó su recorrido.