La Asociación de Ayuda a Familias Afectadas de Leucemias, Linfomas, Mielomas y Aplasias de Extremadura (AFAL) ha celebrado en Villafranca de los Barros su asamblea general anual, en la que se ha repasado la actividad desarrollada durante el último ejercicio y se han fijado los retos inmediatos de la entidad.
La asamblea, celebrada en la Casa de la Cultura de la localidad, reunió a socios, colaboradores, representantes vinculados a la asociación y a la junta directiva, encabezada por la presidenta, Ascensión Cañamero, quien agradeció la implicación de familias, voluntarios y profesionales, al tiempo que definió la organización como “una gran familia” sostenida por el esfuerzo compartido de muchas personas.
También recalcó que la asociación no cura la enfermedad, una tarea que corresponde a los profesionales sanitarios, pero sí acompaña a los pacientes y a sus allegados, combate la soledad, alivia el miedo y amortigua el impacto económico que generan determinados tratamientos.
Entre los desafíos que AFAL considera prioritarios figuran la sostenibilidad económica de recursos asistenciales como las viviendas, el transporte o el apoyo directo a las familias, así como la necesidad de aumentar su visibilidad para llegar a quienes todavía desconocen este servicio. En esa línea, la entidad se marca como metas afianzar los medios con los que ya cuenta, asegurar la cobertura de las viviendas, ampliar su base social y evitar que ninguna persona diagnosticada en Extremadura se quede sin saber a dónde acudir.
La asamblea también permitió poner cifras al alcance del Programa Compañía durante 2025, un año en el que AFAL atendió a 381 familias y reforzó su papel como recurso de apoyo y acompañamiento. En ese periodo se utilizaron 5.533 habitaciones y 11.066 camas, se realizaron 949 desplazamientos para pacientes, con 1.898 personas trasladadas, y se llevaron a cabo 647 consultas psicológicas.
El recorrido del programa muestra además su consolidación con el paso del tiempo, ya que desde su puesta en marcha en junio de 2004 y hasta el 31 de diciembre de 2025 ha prestado atención a 4.620 pacientes.
AFAL fue fundada en 1995 para paliar las carencias económicas y logísticas que soportaban las familias de enfermos de leucemia, linfomas, mielomas y aplasias, aunque en la actualidad extiende su ayuda a cualquier paciente y a sus familiares cuando necesitan recibir tratamiento médico fuera de su lugar de residencia.
En la actualidad dispone de cuatro viviendas en Madrid, una en Barcelona, otra en Toledo, dos en Salamanca y una más en Badajoz, todas ellas equipadas y acondicionadas. A esos alojamientos suma atención psicológica para pacientes y familiares, además del traslado en taxi entre la vivienda y el hospital, un modelo de intervención que explica por qué la entidad se ha convertido en una referencia social en Extremadura.


