La sede de la Delegación Territorial de la ONCE en Extremadura ha acogido la presentación de Fundación ONCE Baja Visión, en el marco de la ronda de actos que se está desarrollando por toda España para dar a conocer sus servicios y favorecer la colaboración con las administraciones, el ámbito sanitario, las asociaciones y los profesionales relacionados con la baja visión.
Fundación ONCE Baja Visión nace con el objetivo de ofrecer orientación, recursos y apoyos especializados a las personas con baja visión, un colectivo que en Extremadura se estima en más de 8.500 potenciales beneficiarios. La nueva entidad del Grupo Social ONCE pretende mejorar la autonomía y la calidad de vida de quienes presentan una discapacidad visual que, aunque no alcanza los criterios para la afiliación a la ONCE, dificulta actividades cotidianas como leer, desplazarse, estudiar o trabajar.
En la presentación han participado el vicepresidente de Fundación ONCE Baja Visión, Andrés Ramos; el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Extremadura, Venancio Ortiz; el delegado territorial de la ONCE en Extremadura, Fernando Iglesias; el gerente de Fundación ONCE Baja Visión, Adonay Viera; y la directora gerente del Servicio Extremeño de Salud (SES), Encarnación Solís.
En su intervención, Andrés Ramos ha explicado que la iniciativa nace para atender a un colectivo que hasta ahora no podía acceder a los servicios de la ONCE al no presentar un grado de discapacidad visual suficientemente grave para su afiliación. “Mientras la ONCE atiende actualmente a más de 700.000 personas había un sector en torno a unas 400.000 personas en este país que están dentro de ese rango de la baja visión y teníamos muchas ganas de dar el paso para poderlas atender”, ha indicado. También ha destacado que las dificultades de estas personas afectan a ámbitos como la lectura, la movilidad o los estudios, y ha defendido la necesidad de proporcionarles herramientas que permitan reducir el impacto de la discapacidad visual en su vida diaria. Finalmente, ha incidido en la necesidad de visibilizar la baja visión y facilitar que quienes la padecen sepan que pueden recibir apoyo. “Muchas veces la gente piensa: tengo un problema visual, pero claro, yo no soy ciego. Por tanto, no voy a la ONCE”, ha explicado; en este sentido, ha remarcado que uno de los objetivos de la Fundación es cambiar esa percepción y acercar sus recursos a las personas que presentan problemas visuales importantes pero conservan un resto de visión.
Por su parte, Adonay Viera ha detallado las tres principales líneas de actuación de la entidad. La primera se centra en ofrecer información y recursos especializados para afrontar las dificultades del día a día, como materiales sobre optimización visual, movilidad, adaptación del puesto de trabajo, tecnología accesible, educación inclusiva y gestión emocional. Estos contenidos estarán disponibles en diferentes formatos accesibles, como textos, audioguías, podcast y vídeos. Fundación ONCE Baja Visión también pretende facilitar el uso de dispositivos tecnológicos cotidianos para mejorar la autonomía y la relación de las personas con su entorno. El material contempla igualmente el impacto emocional que puede producir un diagnóstico de discapacidad visual.
La segunda línea de actuación será la creación de una red de centros colaboradores de optometría especializados en baja visión. Se trata de centros externos que ya existen y que serán validados por la Fundación mediante un protocolo para garantizar unos estándares de calidad en la atención especializada. Actualmente existe un centro operativo en Badajoz y otros tres están ya localizados para incorporarse progresivamente a la red. Los beneficiarios podrán acceder además a condiciones económicas especiales en estos centros.
La tercera vía de apoyo estará relacionada con el acceso a la lectura y la cultura. Las personas beneficiarias con dificultades para leer podrán acceder a la Biblioteca Digital de la ONCE, que cuenta con más de 85.000 títulos en formato audio.
Durante la presentación también se ha contado con el testimonio de Francisco Javier Marqués Muñoz, beneficiario de Fundación ONCE Baja Visión y trabajador vendedor de la ONCE, quien ha explicado su experiencia y ha destacado la importancia de que las personas con baja visión puedan acceder a nuevos recursos y derechos a través de la Fundación.
Fundación ONCE Baja Visión establece una atención diferenciada respecto a la ONCE en función del grado de afectación visual. Para formar parte de la nueva entidad es necesario tener una patología visual que cause baja visión y disponer de un certificado de discapacidad igual o superior al 33%. La solicitud se realiza mediante un formulario online y requiere aportar documentación de identidad, el certificado de discapacidad y un informe oftalmológico en el que consten la patología y los parámetros de agudeza y campo visual cuando este último esté afectado.


