Fundación Inocente celebra su trigésimo aniversario bajo el lema ’30 años muy en serio’, consolidada como una de las iniciativas solidarias más reconocibles de España después de tres décadas combinando entretenimiento televisivo y ayuda efectiva.
Nacida al amparo del conocido programa ‘Inocente, Inocente’ ha logrado convertir la implicación de miles de espectadores y donantes en recursos tangibles para menores con enfermedades, discapacidad o en riesgo de exclusión social.
Desde su creación la entidad ha canalizado 27,5 millones de euros hacia proyectos impulsados por 627 organizaciones en toda España. En el caso de Extremadura, la cifra supera los 469.000 euros repartidos entre 15 entidades sociales. Esta actividad no se limita a campañas puntuales, sino que se mantiene durante todo el año mediante convocatorias y apoyo directo a iniciativas que trabajan sobre el terreno.
El respaldo de rostros conocidos de la televisión ha sido clave en su proyección pública. Presentadores como Juanma Iturriaga, Anne Igartiburu, Paula Vázquez, Jacob Petrus, Carolina Casado o Juan y Medio han contribuido a dar visibilidad a la causa. El propio presentador Juan y Medio recuerda sus comienzos ligados al programa: “Mi andadura en la Fundación Inocente nace de mi participación en el programa, primero como actor y después como presentador. También surge a raíz de mi deseo de ser útil. Los inicios fueron muy precarios, muy humildes, pero con muchísima fuerza, energía, ilusión y disfrutando mucho de los resultados”. Con el paso del tiempo, ha sido testigo directo del impacto logrado: familias que han visto mejorar su situación y niños que han crecido con mejores oportunidades gracias a estos apoyos.
La directora de la entidad, Cristina Fernández, explica que la evolución ha sido constante desde su origen casi accidental en televisión: “Durante todos estos años hemos mejorado las convocatorias, nos hemos acercado a iniciativas menos visibles y mantenemos intacto el objetivo de apoyar a quienes más lo necesitan”. La entidad actúa como puente entre donantes y organizaciones, asegurando que los fondos lleguen a proyectos concretos y medibles.
El informe conmemorativo detalla la amplitud de su labor, que abarca ámbitos como discapacidad, hospitalización infantil, cáncer pediátrico, enfermedades raras, investigación biomédica o atención a menores en riesgo de pobreza. Su modelo se basa en la suma de aportaciones individuales, especialmente visibles cada 28 de diciembre, pero con continuidad durante todo el año.
Entre las organizaciones beneficiarias figura Down España, una de las primeras en recibir apoyo, cuyo gerente, Agustín Matía, destaca la continuidad de esa colaboración: “Han sido 30 años de trabajo conjunto en un proyecto con enorme impacto social, centrado en la infancia vulnerable. Empezaron apoyando programas de atención temprana y después ampliaron su ayuda a iniciativas educativas y materiales que han reforzado la labor de nuestras asociaciones”.
Este aniversario no solo mira al pasado, sino que refuerza el compromiso de futuro de la fundación, que sigue dependiendo de la implicación ciudadana para sostener su actividad. Su historia demuestra cómo un formato televisivo puede trascender el entretenimiento y convertirse en un motor estable de solidaridad en toda España.


