CulturaEl Anfiteatro romano de Mérida gana accesibilidad y nuevos recorridos con una pasarela
Fotos: Ayuntamiento de Mérida

Una nueva pasarela instalada en el Anfiteatro romano de Mérida abre espacios hasta ahora inaccesibles y permite, por primera vez desde que el monumento es visitable, que sea recorrido por personas con movilidad reducida. La intervención, promovida y financiada por el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, se ha desarrollado en cuatro zonas del recinto y ha supuesto una inversión de 90.000 euros. El proyecto crea un itinerario de 133 metros, con una superficie de tarima de unos 140 metros cuadrados, que prolonga los caminos existentes e incorpora áreas que no formaban parte de la visita habitual.

Las pasarelas se han construido con perfilería metálica y tarima sintética de composite. Esta solución evita el contacto directo con la estructura romana, de modo que la mejora de la visita no compromete la conservación del conjunto arqueológico.

En la primera zona se ha añadido una pasarela peatonal que continúa la existente en parte del anillo del graderío. El recorrido incorpora la tribuna situada sobre la Puerta Pompa, desde la que se obtiene una vista panorámica del Anfiteatro; para destacar este espacio se ha instalado una barandilla de perfiles metálicos y vidrio.

La segunda actuación se concentra en el acceso a la Puerta Pompa, también llamada Porta Pompae o Triumphalis. Por ella entraban a la arena los participantes en los espectáculos y salían los vencedores de los combates. Un desnivel cercano a los cuatro metros impedía el paso, por lo que se ha habilitado una pasarela escalonada de algo más de 20 metros que enlaza la calzada romana exterior con el interior del monumento.

La tercera zona discurre por uno de los vomitorios de acceso. El nuevo trazado parte de la calzada romana y llega hasta el anillo del graderío, donde se conecta con la pasarela previa y con la recién ejecutada en la zona de la Puerta Pompa. Este tramo incorpora un carril metálico a modo de rodapié, preparado para instalar en el futuro iluminación led.

La cuarta intervención se ha centrado en la pasarela ya existente en el anillo del graderío. En conjunto, la obra permite que personas con movilidad reducida accedan a espacios antes vedados y alarga la estancia del visitante en el recinto.

El director del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, Félix Palma, ha explicado que, por primera vez desde que el Anfiteatro es visitable, podrán acceder al monumento personas con movilidad reducida o sillas de bebé, y ha calificado la actuación como un avance relevante hacia la accesibilidad universal.

Por su parte, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha agradecido el trabajo de la Junta de Extremadura y del Consorcio por mejorar los recintos monumentales. A su juicio, la intervención trasciende lo técnico y lo estético, porque la accesibilidad condiciona las decisiones de muchos turistas que eligen destinos en función de la facilidad para moverse por sus espacios patrimoniales.

Por otro lado, ha recordado que hace años un estudio ya apuntaba a que mejorar la accesibilidad incrementaba las visitas de personas con movilidad reducida a los monumentos. También ha reiterado la disposición del consistorio a colaborar con la Junta de Extremadura en la promoción del turismo y, de manera especial, del turismo accesible.

La visita se produce en un contexto favorable para Mérida. En septiembre, las oficinas municipales de turismo atendieron a 20.020 visitantes, un 9,4% más que en el mismo mes del año anterior, y registraron 6.485 turistas internacionales, un 25,3 por ciento más que un año antes. Esa cifra supone el máximo histórico de turismo internacional de la serie analizada, por encima incluso de los registros previos a la pandemia.

El Anfiteatro fue inaugurado en el año 8 a. C. y acogía luchas de gladiadores y venationes, combates entre animales o entre personas y fieras. Forma parte del conjunto arqueológico de Mérida, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1993, junto al Teatro romano y otros vestigios de la antigua capital de Lusitania.

Las labores de accesibilidad han ido acompañadas de intervenciones arqueológicas que han aportado más información sobre la construcción del Anfiteatro y las reformas que experimentó a lo largo de su historia. La nueva pasarela se suma así a los trabajos que el Consorcio desarrolla para facilitar la visita y contemplación de los principales monumentos de la ciudad, en particular el Teatro y el Anfiteatro romanos.