La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma) reclama un cambio en la forma de abordar el envejecimiento, de manera que se deje de vincular a las personas mayores únicamente con la dependencia y los cuidados y se reconozca la longevidad como una oportunidad para construir una sociedad más inclusiva.
Con motivo del Día internacional de las personas mayores la entidad ha defendido un modelo que permita envejecer con dignidad, seguir participando en la vida social y decidir sobre los apoyos que cada persona necesita. “La longevidad no es un problema que tengamos que resolver sino una conquista que debemos gestionar”, sostiene el presidente de la entidad, José Luis Fernández.
La confederación insiste en que cumplir años no puede traducirse en una pérdida de derechos, autonomía u oportunidades, ni convertirse en un motivo para limitar la capacidad de decisión de las personas. La reivindicación se plantea en un país cuya esperanza de vida al nacimiento alcanzó los 84,01 años en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística. Ese año se situó en 81,38 años entre los hombres y en 86,53 entre las mujeres. Estos datos aportan contexto al debate sobre cómo adaptar los apoyos y los servicios a una vida más larga sin reducir el envejecimiento a una cuestión asistencial.
Para Ceoma esa transformación exige revisar también la imagen social de las personas mayores. José Luis Fernández recuerda que “no existe una única manera de envejecer” y reclama respeto a las necesidades, capacidades, preferencias y proyectos vitales de cada persona. Frente a los estereotipos, la organización propone reconocer la diversidad de quienes envejecen y evitar que la edad se utilice como una etiqueta para determinar lo que pueden o no pueden hacer.
En el ámbito de los cuidados, la confederación pide que cada persona pueda elegir cómo y dónde recibir los apoyos que precise. Considera que esa capacidad de elección es indispensable para una inclusión real y debe acompañarse de recursos suficientes. Por ello, plantea un plan plurianual de financiación que incremente progresivamente la inversión destinada a la dependencia hasta alcanzar el 1,6% del producto interior bruto en los próximos años.
Esta demanda se sitúa en el contexto de la Estrategia estatal para un nuevo modelo de cuidados en la comunidad 2024-2030, aprobada por el Consejo de Ministros en junio de 2024. La iniciativa pretende avanzar hacia una atención personalizada y de proximidad, reforzar servicios como la ayuda a domicilio, la teleasistencia y los centros de día, y favorecer que las personas puedan desarrollar su proyecto de vida en su entorno. También contempla mejorar las condiciones laborales y salariales del personal de cuidados.
Ceoma reclama, además, que las organizaciones de personas mayores intervengan en la elaboración y tramitación de las reformas que les afectan. No considera suficiente que se recabe su opinión mediante consultas cuando las medidas ya están adoptadas. Su petición a las administraciones es que valoren el impacto de cada nueva política sobre las personas mayores y escuchen su voz antes de tomar decisiones.
La lucha contra el edadismo ocupa otro lugar central en sus propuestas. Así, se defiende que una mayor longevidad debe ir acompañada de salud, autonomía, seguridad y pleno ejercicio de los derechos. A ello suma la necesidad de garantizar una protección social adecuada y pensiones suficientes, así como de facilitar que quienes lo deseen puedan prolongar voluntariamente su vida laboral sin recortes en la pensión. El propósito, se subraya, no es solo añadir años a la vida, sino “vida, autonomía y oportunidades a esos años”.


